Lo salvaje, lo ritual y lo humano: los Aguilandeiros de Villapañada

Foto: Lucía Garó

Hace unos días publiqué un artículo sobre distintas mascaradas tradicionales, y hoy vuelvo con uno más local y profundo.

Estas fotos son de diciembre de 2024, de los Aguilandeiros de San Xuan de Villapañada (Grau, Asturies), pero aunque las im­­ágenes sean de hace unos cuantos meses, cada vez que las subo a Threads pasan lo mismo: sorpresa, curiosidad, desconcierto… y muchas preguntas sobre si “eso es humano” o “por qué el oso lleva botas”. Y me parece fascinante que ocurra eso, porque habla del choque entre lo ancestral y la mirada contemporánea.

Los Aguilandeiros son una mascarada de invierno que fue recuperada en 2014 tras décadas sin celebrarse, gracias al trabajo etnográfico de Xosé Antón Fernández “Ambás” y la colaboración de generaciones mayores que recordaban cómo se hacía.

Esta tradición forma parte de un conjunto de mascaradas que se encuentran a lo largo del norte de la península ibérica y que responden a dinámicas sociales similares: la salida de la comunidad, la inversión de roles, el paso del tiempo y el ciclo agrario.


¿Qué hacen y qué representan los personajes de la mascarada?

La fiesta se celebra entre Navidad y la Epifanía, recorriendo aldeas y casas de la parroquia con una comparsa de personajes que piden el “aguinaldo” (comida, bebida o dinero) y realizan trastadas, bailes y escenas escénicas.

🐻 El Osu y su Amu

El osu (el “oso”), vestido con pieles de oveja y aspecto salvaje, aparece encadenado o atado a su amo (l’amu). Es la figura más impactante visualmente para quien no conoce la tradición, porque encarna lo “indómito”, lo natural y lo irracional dentro de la fiesta. Su rol es provocar miedo y sorpresa, hacer travesuras y ser el “otro” que tensiona la escena social, mientras su amo trata de contenerlo.

Foto: Lucía Garó


🧹 El Escobón

Conocido por su atuendo blanco, gorro alto y enorme escoba de laurel, el Escobón pregunta a los habitantes si van a “barrer” o “no barrer” la casa, una forma simbólica de saltar a la participación colectiva y activar la fiesta. Si la respuesta es afirmativa, se desata un baile; si no… el diablo puede enfadarse.

Foto: Lucía Garó


💃🕺 Los Maragatos y Maragatas

Parejas de bailarines coloridos que aportan movimiento, música y alegría a la comitiva. Con sus trajes llamativos y su jota, bailan en las casas donde se les recibe y suelen alegrar la escena después de las trastadas.

Foto: Lucía Garó


👵👴 La Vieya y el Vieyu

Estas figuras actúan escenas simbólicas que hablan de la vida, la muerte y la renovación. En algunas versiones de la mascarada, la vieya “pare” un pájaro o un símbolo de nueva vida, representando el paso del ciclo y la continuidad comunitaria.

👨‍⚕️ El Médicu y 🧑‍⚕️ El Cura

Personajes de autoridad que mezclan lo sagrado y lo profano: el médico con sus brebajes “milagrosos” y el cura con bendiciones o escenas jocosas. Su presencia remite a la tensión entre lo santo, lo pagano y lo social en las fiestas de invierno.

Foto: Lucía Garó


💇‍♂️ El Afeitón

Arma su navaja imaginaria para “afeitar”, entrar en escena y provocar risa o sobresalto entre los presentes. Su papel es más frívolo y cómico, una figura de burla reflexiva sobre las convenciones sociales.

Foto: Lucía Garó


😈 El Diablu

Figura burlesca con atuendo cornudo y actitud provocadora que suele hacer travesuras: rompe cosas, molesta o invita a la risa nerviosa. Representa la inversión de orden y el humor festivo típico de las mascaradas.

Foto: Lucía Garó


👨‍🌾 Otros personajes

Además de estos, se suman el Ferrador, la Cenicera, la Dama y el Galán, el gaitero que marca el ritmo del pasacalles y más personajes que, en conjunto, alcanzan una comparsa de hasta 18 figuras diferentes.


¿Qué simboliza esta mascarada?

Las mascaradas tradicionales, como los Aguilandeiros, no son meros desfiles de disfraces; son rituales de paso, inversión social y reinvención comunitaria. En muchos lugares del norte peninsular, como la Vijanera en Cantabria o mascaradas en Galicia, aparecen figuras similares (osos, diablos, danzantes, bufones) con funciones parecidas: remover, bendecir, espantar lo malo y dar la bienvenida a lo nuevo.

En San Xuan de Villapañada, la fiesta cumple también una función relacional:

  • La comunidad sale al encuentro de cada casa
  • La fiesta camina por el territorio
  • Los jóvenes encarnan roles colectivos

Mirada sociológica

Quizás por eso muchas personas hoy se sorprenden o sienten rechazo: hemos perdido la costumbre de ver cuerpos transformados representando roles liminales fuera de espacios neutralizados (como el carnaval o Halloween). Estas figuras nos confrontan con lo otro: lo animal, lo grotesco, lo ritual, y nos ponen frente a nuestra propia mirada modernizada.

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